La razón de que se lleven estos objetos por todo el país, se supone, es para según el Episcopado Mexicano,
fortalecer la fe del pueblo mexicano en estos momentos en que nuestra nación vive una profunda transformación social y hoy, más que nunca, necesita consolidar procesos de paz y convivencia para que construyamos un México más justo y fraterno.
Es decir, supuestamente buscan brindar un mensaje de paz y bienestar, mediante la adoración en vivo de "una cápsula que contiene sangre del beato, la cual se expondrá a la veneración pública acompañada de una figura de cera del pontífice fallecido en 2005, la cual estará revestida con los distintivos pontificios".
Claro que también, como recordarán, la figura mítica del Papa Juan Pablo II está promoviéndose para elevarlo a categoría de Santo, y esta demostración de su popularidad viene a reforzar la convenienza de agregarle un nombre al ya enorme santoral católico apostólico romano, como si hicieran falta más.
Pero mejor pasemos a las imágenes que pude captar en el día, y analicemos este fenómeno:
La fila era más bien una serpentina que cruzaba la plaza y dos cuadras más atrás.
Claro que no puede dejar pasar la oportunidad de tomarse la foto con el Papa y llevársela de recuerdo en el llavero que de seguro pederá en la primera borrachera.
¿Extraña eso? No. Ocurre a diario con cualquier santito o aparición mariana. Lo que preocupa es la movilización y pérdida de razón ante objetos que nadie asegura que por lo menos le pertenecieran, y por ello, adquirieran un dote de poder místico bendito. Más preocupante es que los medios de comunicación renuncien a la objetividad para llenar espacios con creencias y no con mirada objetiva. Y lo objetivo es: son sólo cosas, lo "bendito" sería que los creyentes actuaran como supuestamente Juan Pablo y Jesús predicaron.
Aunque, no creo que el encubrir pederastras y hacerse oídos sordos a las denuncias, y rechazar los métodos anticonceptivos ahora que la sobrepoblación es un problema grave, sean precisamente, ejemplos de conducta a seguir de este "beato" casi santo... ¡CASI SANTO!!!!!!
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