miércoles, octubre 11, 2006

La lectura es una práctica socialmente inaceptable

Consideren esto: cuando alguien lee un libro en la vía pública las opiniones van, mínimo, de un "¿qué leerá?" a un "¡otro que se cree culto!". Agreguen a ello, que en el resto de los medios de comunicación, quienes leen no lucen que digamos, como seres humanos normales.
Como "normales" (whatever that means) se entiende a la persona que cumple con un requisito de idealidad como tal, es decir, alguien alegre, divertido, parrandero, simpático, líder, perfecto pues. Ese tipo lo vemos reflejado en televisión o en las películas, como alguien que reúne muchas virtudes, y pocos defectos. La lectura, en el primero caso, está ausente; en el segundo, predomina. La imagen común en los medios es que quien lee un libro es un antisocial, es decir, alguien que sólo vive para leer y cuya vida social no vá más allá de lo que lee, o cuando más, de un círculo de amigos iguales que él.
Y el común de su imagen es el nerdo de lentes fondo-de-botella, pelo relamido, camisa manga corta, hartas plumas en el bolsillo y pantalones cortos brinca-charcos. Claro que esa no es la imagen al 100 porciento, pero sí la más común. Los protagonistas son guapos, simpáticos, y sólo recurren al libro cuando necesitan algo y para ello abusa del nerdo.
Los protagonistas carilindos no necesitan leer, por lo visto. Y el espectador quiere ser como ellos, y desafortunadamente, la lectura no está entre sus virtudes.Claro que hay excepciones, pero es lo menos común. Es raro que alguien que lea sea considerado como un personaje atractivo. Sin embargo, a lo que voy es que difícilmente vamos a lograr que México (y especialmente Hermosillo) sea una sociedad de lectores, si se continúa con estos modelos, con esta idea de lo inaceptable en lo que se ha convertido la lectura.
Pero no podemos dejar de lado que hay lecturas exitosas, pero lamentablemente, o son los libros de moda gracias a su adaptación al cine, o son los manuales de autoayuda que no podría llamarse como "literatura".
El lector en la calle es visto como alguien antisocial, o en el peor de los casos, como un soberbio que se cree por encima del resto de los mortales por que lee libros cultos.

La lucha por hacer de nuestra sociedad un país de lectores, no está perdida del todo, pero sí será algo que raya en lo imposible.

1 comentario:

Joel Reed dijo...

Yo difiero un poco en lo que dices, ok, en México no se tiene una cultura hacia la literatura y las artes como nosotros quisieramos (Y nosostros me refiero a muchas personas en el país que gustamos de cosas por el estilo.), sin embargo, en mi ciudad (Chihuahua) es posible ver gente que, como dices, son la típica persona "normal" pero que también lee.
Una cosa es lo que los medios quieren que veamos, lo que nuestros gobernantes quieren que hagamos, leamos, etc.; y otra es que leamos por iniciativa propia, porque nos guste saber. Incluso mucha gente normal, cuando empiezo a platicar de cosas serias y muy complicadas, se me quedan mirando con atención, entendiendo lo que digo (bueno, para ser honesto se los digo en palabras que entiendan).
El problema no está en que no lean, el problema está en que la misma gente "culta" (si, la que leemos libros, la que escuchamos y apreciamos casi todo tipo de música, etc.) no hace que la gente les interese, dado que tendemos a expresarnos de manera que el común no entendería. Ok, también deben de poner parte ellos en tratar de entender, buscando palabras en el diccionario, pero también la gente "culta" debe entender que la gente común mexicana, lo que es la gran mayoría, no tiene buenas bases en su educación, como dicen "Todo empieza desde el hogar."; y no es para menos.
Mucha gente que empieza a leer es más por entrar "en onda" o en un grupo selecto más que por gusto propio, ¿A qué me refiero con esto?, A que no salen del mismo tipo de libros que leen. Mientras tanto, una persona que lee por gusto propio o porque su familia lo educó para que leyera, lee todo tipo de libros (Bueno, una selección de lo mejor que existe.), incluso libros de religión, libros científicos (Estos últimos, los menos digeribles que existen.), literatura y otras fumadencias más (incluso de política).
Bueno, algunas cosas ya las mencionaste, por lo que creo que estoy redundando un poco. Solo me queda decir que si se requiere una cultura de leer, el primer paso se da desde la educación por parte de la familia.

Ciao.