martes, octubre 06, 2009

Legalizar el fraude médico seudo alternativo

Cuando recibí el siguiente comunicado de prensa, de inmediato me embargó un sentimiento de risa loca combinada con un QChTP (¿Qué chingados te pasa?). Pero antes: sí, la nota es vieja, perdón, se me pasó comentarla a su tiempo.

La senadora Emma Larios Gaxiola, propuso ante el “Parlamento latinoamericano”, la integración (agárrense) de la “medicina alternativa” (whatever that shit means) a los sistemas de salud pública. Así de simple. A continuación, el mamotreto de marras:


Oficina de Prensa

Senadora Emma Lucía Larios Gaxiola

Urgente, discutir la integración de la medicina alternativa a Sistema Nacional de Salud: Emma Larios

La Senadora por Sonora subrayó que la implementación de la medicina tradicional o alternativa en el sistema de salud, bajo un marco regulatorio adecuado, representaría una opción más accesible para millones de mexicanos de escasos recursos.

La Habana, Cuba a 1 de octubre, 2009.- La senadora Emma Lucía Larios Gaxiola, en el marco de los trabajos de la XII Reunión de la Comisión de Salud del Parlamento Latinoamericano, exhortó a ponderar la viabilidad de la integración de la medicina tradicional, complementaria o alternativa, al Sistema Nacional de Salud.

Durante su intervención en la jornada inaugural del Parlatino, para la discusión y aprobación de la Ley Marco para la Medicina Natural y Tradicional, la legisladora sonorense destacó la importancia histórica y riqueza cultural de los tratamientos medicinales alternativos, que tienen su origen principalmente en los pueblos indígenas mesoamericanos.

Asimismo, subrayó que la implementación de la medicina tradicional o alternativa en el sistema de salud, bajo un marco regulatorio adecuado, representaría una opción más accesible para millones de mexicanos de escasos recursos.

“En México la legislación federal en materia de salud, no contempla la implementación de la medicina alternativa; a pesar que su aplicación podría ser una nueva posibilidad de tratamiento de salud para miles de mexicanos, considerando que para el 75% de la Población Económicamente Activa, que gana entre uno a cinco salarios mínimos de acuerdo con el INEGI, esta especialidad terapéutica podría ser una opción primaria de salud”.

Ante la presencia diputados y senadores de varios países de América Latina y el Caribe, la senadora panista urgió a hacer un lado los prejuicios sobre la efectividad de la medicina tradicional, para pasar a una discusión seria y basada en estudios científicos sobre la efectividad de la citada alternativa de tratamiento de salud.

Finalmente, Larios Gaxiola apuntó que se requiere de la aprobación de reformas y estrategias congruentes con la realidad, para que estas prácticas médicas constituyan una verdadera fortaleza para enfrentar los retos actuales o las epidemias que pudiesen azotar a la humanidad, y delineó a sus homólogos legisladores algunas sugerencias para impulsar en sus respectivos países.

“Primero, integrar la medicina tradicional, complementaria y alternativa en los sistemas de salud y aplicar un marco regulatorio que dé sentido a las prácticas de la riqueza médica cultural; realizar un estudio con el afán de dar certidumbre al gremio y a la población demandante de esta medicina; fomentar la seguridad, eficacia y calidad, difundiendo los conocimientos básicos y ofreciendo directrices sobre normas y estándares para asegurar la calidad; incrementar la disponibilidad y la asequibilidad de las medicinas tradicionales enfatizando el acceso a las poblaciones pobres, y por último, fomentar terapéuticamente el uso sólido de una medicina apropiada por parte de los proveedores y consumidores con énfasis en el uso racional de la misma”, expuso.

Durante el desarrollo de los trabajos del Parlatino, los legisladores latinoamericanos analizarán, entre otros temas, la situación de la epidemia de gripe por el virus AH1N1, y las estrategias para el combate regional de la misma; propuestas del grupo de trabajo para la integración de la región en la mitigación de los desastres naturales; asimismo, se elaborará un proyecto de ley marco sobre derecho a la alimentación, por parte de la comisiones de salud, derechos humanos y agricultura del Parlamento Latinoamericano.

Es decir, que para esta senadora, la medicina tradicional, complementaria o alternativa (lo que sea que esto signifique) tienen tanto o mayor valor curativo que la medicina “oficial”, sus costos son más bajos en beneficio de la población pobre y se puede atender a un mayor número de personas enfermos que saturan el sistema de salud pública incapaz de dar atención a tanta gente.

Desafortunadamente para la senadora, sus sustentos carecen de eso, de sustento. Si bien reconoce que se carece de un marco legal para la medicina “alternativa” no por eso signifique que sea una verdadera opción saludable para la población, pues precisamente por esa falta de legislación, existe tanto charlatán, curandero, sobador, reikiano, curalotodo y otros, que realizan sus embustes de manera impune pues no hay ley que les impida ofrecer sus servicios.

Y no diga, senadora, que puede ser más accesible para el pobrecito pueblo que no tiene dinero. Vea a los homeópatas o naturistas que cobran por sus chochos unas cantidades que no podemos decir que sean precios módicos.

Pero el mayor problema es la efectividad. Salvo casos muy limitados de la medicina tradicional que logran atender algunas afecciones de manera efectiva, y que sin duda merece un mayor estudio sobre las propiedades de las hierbas para conocer qué pueden curar y en definitiva qué no puede, el resto de la medicina “alternativa” no ha demostrado aún su efectividad, y sólo han quedado en simples actos de charlatanes.

Dice la senadora que hay que desechar prejuicios sobre la medicina alternativa. Falso, señora. No son prejuicios, son hechos. Estudios que demuestren la nulidad de estos tratamientos chochísticos hay muchos, y estudios que comprueben su efectividad… ¿habrá alguno?

En todo caso, señora senadora, lo que se requiere no es un marco que regule que estas creencias sean parte del sistema de salud, sino regular que estas sean realmente efectivas y a sus practicantes, es decir, que no se pueda quedar impune el acto de engañar a la gente desesperada por una dolencia que no es atendida de manera correcta en el propio sistema de salud pública que el gobierno al que usted pertenece ha dejado que decayera estrepitosamente.

No senadora, el camino no es legalizar el embuste. Me imagino que usted hace esta propuesta por que está convencida de que la medicina “alternativa” es efectiva, por lo tanto, es una creyente, y un creyente no obedece a la razón y los hechos sino a una necesidad de creer en algo sin cuestionarlo. Una senadora debe suponer que posee razonamiento, objetividad y cabeza fría para elaborar leyes que vendrán a afectarnos, pero por lo visto, no es así, y usted ha sido colocada en ese sitio sólo por ser la suplente del actual gobernador de Sonora, Guillermo Padrés.

Si ese es su perfil, qué lástima, el país está cada vez más jodido. Y eso que no le he cuestionado su peor defecto: ser panista.

A propósito, ¿se imaginan cómo sería el seguro social con medicina “alternativa”? Chéquense el video:



2 comentarios:

Antonio dijo...

Bueno, creo que es un buen momento para que le enviemos... saturemos de cartas a nuestros senadores con explicaciones y argumentos para que no pasen esta ley.

Un Abrazo.

controlzape dijo...

riqueza cultural de los tratamientos medicinales alternativos, que tienen su origen principalmente en los pueblos indígenas mesoamericanos.

Quizá esté yo equivocado, ¿pero no resultaron los pueblos indígenas mesoaméricanos diezmados por la viruela porque su "riqueza cultural de los tratamientos medicinales" no sirvió para curarlos?